EL PRIMER AMOR
I
Cuando bajan á misa
las aldeanas
de zagalejos cortos
y trenzas largas,
y campanas y pájaros
canta que canta,
regocijan los valles
y las montañas,
¡válgame Dios, qué pena
siente mi alma
renovando memorias
casi olvidadas!
II
Era yo casi niño
y una mañana
que cantaban los pájaros
y las campanas,
brotaron en el fondo
de mis entrañas
los primeros amores
que no se acaban,
viendo bajar á misa
las aldeanas
de zagalejos cortos
y trenzas largas.

Antonio de Trueba