CANCIÓN DE CUNA PARA ROSALÍA DE CASTRO, MUERTA
¡Levántate, mi amiga,
que ya cantan los gallos del día!
¡Levántate, mi amada,
porque el viento muge, como una vaca!
Los arados van y vienen
desde Santiago a Belén.
Desde Belén a Santiago
un ángel viene en un barco.
Un barco de plata fina
con el dolor de Galicia.
Galicia trillada y queda
transida de tristes hierbas.
Hierbas que cubren tu lecho
negra fuente tus cabellos.
Cabellos que dan al mar
nubes de nido pombal.
¡Levántate, mi amiga,
que ya cantan los gallos del día!
¡Levántate, mi amada,
porque el viento muge, como una vaca!

Federico García Lorca
Traducción de Mario Bojórquez