Aquí me tienes po, cuerpo de arroz al viento
Cada palabra es una flor que aborrece su forma y su olor
Camino de morir, aquel sendero mismo de la vida
De ti, como de un río, adoro cuanto fluye
El mismísimo, eso sí, el inmenso irrepetible
En tu boca tiembla un pájaro tirado a lo sediento
La palabra hace fiestas y orna premoniciones
Mi madre tiene hoy la memoria bien despierta
voy a dibujar un pájaro que es su mismo vuelo
Voy tras el poema extraño a toda forma de religión o fe