Nocturno del adolescente muerto
Iremos callados a orillas del vado
para ver al adolescente ahogado
Iremos callados a orillas del aire,
antes que ese río se lo lleve al mar.
Su alma lloraba, herida y pequeña,
bajo los aromas de pinos y hierbas.
Agua despeñada bajó de la luna
cubriendo de lirios montañas desnudas.
El viento dejaba camelias trilladas
en la hoguera mustia de su boca triste.
¡Vienen mozos rubios por montes y prados
Para ver al adolescente ahogado!
¡Viene gente oscura de cumbre y de valle
Antes que ese río se lo lleve al mar!
Lo lleve hasta el mar de cortinas blancas
Donde van y vienen viejos bueyes de agua.
¡Ay, cómo cantaban árboles del Sil
sobre verde luna, como un tamboril!
¡Mozos, vamos, vengan, ahora a llegar
porque ya ese río me lo lleva al mar!

Federico García Lorca
Traducción de Mario Bojórquez