ERDING
Fue un tiempo fuera del tiempo.
Éramos los mismos y no éramos los mismos.
Éramos más felices, más ligeros,
nos sentimos tocados por una estrella singular.
Hoy es mi cumpleaños,
pero me faltan cinco días.
De lunes a viernes.
No me pertenecen a mí, ni a vosotros,
sino a nosotros.
Nos fueron concedidos por una diosa singular.
Los hemos recibido
como los niños reciben el prodigio:
riendo y sonriendo,
como un don natural
que, sin embargo, tiene mucho de extraordinario.
Porque viene de un tiempo fuera del tiempo.
(Eso lo hemos comprendido a la vuelta,
cuando cada cual
se ha ido encontrando con los otros por las calles ordinarias).
Porque este don no era
ni para mí, ni para vosotros,
sino para nosotros.
Natalia Carbajosa