Francisco de Medrano (1570-1607)



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Juan de Arguijo autores Rodrigo Caro




A FERNANDO DE SORIA

A LAS RUINAS DE ITÁLICA, QUE AHORAN LLAMAN SEVILLA LA VIEJA, JUNTO DE LAS QUALES ESTÁ SU EREDAMIENTO MIRARBUENO

A S. PEDRO, EN UNA BORRASCA, VINIENDO DE ROMA

Arde la llama, y a la oscura y fría

¡Ay de mí! siempre, vana fantasía

Borde Tormes de perlas sus orillas

Cansa la vista el artificio humano

¿Cómo esperaré yo que de mi pena

Cuando envidioso el tiempo haya robado

Cuanta la tierra es toda comparada

De sostener cual nuevo Atlante el mundo

Despierto al fiero incendio y del cercado

El hombre solo en tantos animales

El rubí de tu boca me rindiera

En el secreto de la noche suelo

Estaba de mi edad en el florido

Este breve retrato los mayores

Estos de pan llevar campos ahora,

Estos de rubia mies campos agora

Hizo astillas el yugo, y la coyunda

La violencia, Leucido, de los hados

Las almas son eternas, son iguales

Los campos de Madrid, Isidro santo

Los campos de Madrid, Isidro santo

Majestad soberana, en quien el cielo

Mustia la vid, de aquella y de esta vara

No puedo desatar de este cuidado

No sé cómo, ni cuándo, ni qué cosa

No siempre fiero el mar zahonda al barco

¡Oh tú, que al sol tan desdeñosa miras

Otra vez, Amarili, el proceloso

Parece el sol a coronar tu frente

Pescador soberano, en cuyas redes

Pláceme ver el mar cuando se enoja

¿Qué busco, ciego yo, con tan mortales

¿Quién jamás en tan luengo y espacioso

Quien te dice que ausencia causa olvido

Robome, oh Julio, una cobarde fiera

Sé que allá corre el mundo asaz ligero

Si con poco nos basta, ¿por qué, Argio

Si por ser, Amarili, el amor fuego

Si ya de la razón el rayo ha dado

Soberano Señor, cuyo semblante

Sólo uno el hombre nace despojado

SONETO I A FERNANDO DE SORIA GALVARRO

SONETO II A FLORA

SONETO III

SONETO IV EN LA PLAYA DE BARCELONA, VOLVIENDO DE ROMA

SONETO V

SONETO VI AL LICENCIADO CRISTÓBAL DE MESA EN SU POEMA DE «LA RESTAURACIÓN DE ESPAÑA»

SONETO VII

SONETO VIII

SONETO IX

SONETO X A FERNANDO DE SORIA GALVARRO

SONETO XI

SONETO XII A FERNANDO DE SORIA GALVARRO

SONETO XIII

SONETO XIV

SONETO XV A DON ALONSO DE SANTILLÁN, QUE SE EMBARCABA EN LOS GALEONES DE LA ARMADA DE LAS INDIAS

SONETO XVI

SONETO XVII A DON GUTIERRE DE OCAMPO

SONETO XVIII

SONETO XIX EL MISMO SONETO MEJORADO

SONETO XX A DON JUAN DE ARGUIJO

SONETO XXI

SONETO XXIII A DON JUAN DE ARGUIJO CONTRA EL ARTIFICIO

SONETO XXIV DE FERNANDO DE SORIA AL AUTOR

SONETO XXV RESPUESTA DEL ANTERIOR SONETO

SONETO XXVI OTRA RESPUESTA AL MISMO ARGUMENTO

SONETO XXVII

SONETO XXVIII

SONETO XXIX

SONETO XXX AL RETRATO DE LUCIANO DE NEGRÓN POR EL PINTOR FRANCISCO PACHECO

SONETO XXXI

SONETO XXXII

SONETO XXXIII A DON JUAN DE ARGUIJO

SONETO XXXV

SONETO XXXVI

SONETO XXXVII AL LICENCIADO FRANCISCO DE RIOJA

SONETO XXXVIII

SONETO XLI A DON DIEGO DE QUIÑÓNEZ

SONETO XLII A FILIPO III, LUEGO QUE HEREDÓ Y SE CASÓ

SONETO XLIV

SONETO XLV A LA RENUNCIACIÓN QUE HIZO EL EMPERADOR CARLOS EN EL HIJO Y EL HERMANO

SONETO XLVI

SONETO XLVII A DIOS NUESTRO SEÑOR

SONETO XLIX A SAN ISIDRO

SONETO L AL MISMO TEMA

SONETO LI A LOPE DE VEGA

Suelta la carta y brújula el piloto

Tú surcas ¡oh Santiso! el mar furioso

Tus ojos, bella Flora, soberanos

Veré al tiempo tomar de ti, señora

Vine y vi, y sujetome la hermosura

Vive engañada mi fortuna loca

Vos ¡oh común Señor! esta criatura

Ya sentí de la muerte el postrer hielo

Ya sopla turbio el ábrego, ya hinchado

Yo vi romper aquestas vegas llanas